Más información sobre pensiones de alimentos

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Las dudas más frecuentes sobre la pensión de alimentos

¿Qué es la pensión de alimentos?

La pensión de alimentos es el importe que se fija en un procedimiento judicial de separación o divorcio para atender las necesidades de los hijos y está obligado a satisfacerla el progenitor que no convive habitualmente con el menor.

¿Desde cuando se pueden reclamar los alimentos?

Eso quiere decir que hasta que no recaiga una sentencia en el procedimiento en cuestión, esa pensión no es reclamable, por más que exista una obligación moral de satisfacerla.

¿Cómo se establece el importe de la pensión?

Actualmente, la pensión de alimentos se fija combinando los siguientes factores:

  • Fundamental, las necesidades del alimentista, osea, de los hijos, y los gastos que tenían en el momento de la separación/divorcio. Por ejemplo, no es lo mismo que los hijos acudan a un colegio público o privado, que tengan necesidades especiales, que tengan un tratamiento concreto, etc.
  • Ingresos netos del obligado al pago de la pensión de alimentos. Para calcularlos, lo mejor es coger la declaración del IRPF y dividir el importe de los ingresos netos entre 12. Ese será el importe de nuestros ingresos mensuales.
  • Ingresos del cónyuge custodio (no es lo mismo si el cónyuge custodio obtiene ingresos o no).

Obviamente estas circunstancias no son estables, se pueden modificar y ahí está la base de un procedimiento de modificación de medidas.

¿Se pagan los alimentos cada mes?

La pensión de alimentos se paga todos los meses del año, esto es, de enero a diciembre, ambos incluidos.

¿Se actualizan las pensiones de alimentos?

Las pensiones de alimentos se actualizan anualmente conforme al IPC. No hacerlo supone incumplir una resolución judicial y puede ser reclamado por el progenitor custodio en un procedimiento ejecutivo, que además, lleva aparejado las costas judiciales.

¿Es necesario reclamar al cónyuge la actualización de la pensión?

Así como para los gastos extraordinarios se debe pedir consentimiento al otro progenitor (salvo casos graves o urgentes), la actualización debe realizarse sin ningún tipo de reclamación o aviso por parte del progenitor custodio: es una obligación implícita de la pensión de alimentos y la tiene que cumplir el obligado al pago, igual que hace su declaración de la renta y no espera a que Hacienda le llame por teléfono y le sugiera que lo haga…

¿Qué gastos de los menores están cubiertos por la pensión de alimentos?

Las pensiones de alimentos “se confeccionan” teniendo en cuenta los gastos actuales y previsibles de los hijos menores. A estos gastos se les denomina gastos ordinarios y cubren alimentación, ropa, gastos de material escolar, gastos de la vivienda, etcétera. Los restantes gastos de los hijos, los gastos extraordinarios, no forman parte de la pensión de alimentos. Por ello, hay un procedimiento específico para reclamarlos.

¿Qué ocurre si el obligado al pago no cumple con su obligación?

No pagar la pensión de alimentos puede tener consecuencias muy graves, dado que existen dos vías para reclamar el impago de este tipo de pensiones: la civil (iniciando un procedimiento de ejecución de sentencia) y la penal (interponiendo una denuncia por abandono de familia). Ambas son dos vías agresivas, desde el punto de vista jurídico, por lo que conviene evitarlas.

¿Qué ocurre si el obligado no puede afrontar el pago?

Desde el momento en que no se pueda pagar la pensión de alimentos (siempre que se den los supuestos legales) es preciso interponer un procedimiento de modificación de medidas. Lo contrario supone un riesgo innecesario que no merece la pena correr. Durante este tiempo, habrá de cumplirse la sentencia que fijó la pensión inexorablemente, esto es, es obligatorio seguir pagando la pensión de alimentos. Si la situación es acuciante, se puede interponer de forma simultánea un procedimiento de medidas cautelares, para evitar que la resolución de la demanda se prolongue excesivamente en el tiempo.

¿Cuando termina la obligación de pagar alimentos?

Las pensiones de alimentos no se extinguen sin más, porque nuestros hijos hayan alcanzado la mayoría de edad: es preciso que un juez declare que cesa la obligación de pago de las mismas.