¿Es gasto ordinario o extraordinario?

 

¿Cuándo sé si esto es un gasto ordinario, ya cubierto, con la pensión de alimentos o por el contrario, es un gasto extraordinario?

Por ejemplo, una silla de bebé para el coche, a simple vista es un gasto extraordinario, está fuera de los gastos normales pero ¿lo es de acuerdo con nuestra jurisprudencia?

En primer lugar, para que un gasto sea considerado extraordinario, debe reunir una serie de requisitos, según nuestra jurisprudencia más consolidada:

  • 1º. Ser necesario, esto es, no debe ser superfluo o secundario.
  • 2º. No tener una periodicidad prefijada.
  • 3º. Ser imprevisible al momento de fijarse la pensión de alimentos.
  • 4º. No estar cubierto por los alimentos o gastos ordinarios.

En consecuencia, parece que este gasto (la compra de una sillita para el coche) forma parte de las necesidades de un bebé, es un gasto previsible, por lo que pudo y debió ser valorado a la hora de fijar la pensión de alimentos. La conclusión entonces es que debe ser considerado un gasto ordinario, encuadrado dentro de la pensión de alimentos.

Este análisis, habrá de hacerse con cada uno de los gastos que se vayan devengando, para evitar sorpresas de una y otra parte. Así, lo mejor es preguntarse:

Este gasto ¿era necesario, previsible o periódico? Si la respuesta es afirmativa, entonces estaremos ante un gasto ordinario. En caso contrario, extraordinario.

Y asimismo, tener en cuenta que la jurisprudencia de nuestros Tribunales va adaptándose y ajustándose a las necesidades de cada momento, luego ante la duda, lo mejor es acudir a un profesional que nos asesore sobre nuestro caso específico.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *